Hacer un testamento es algo que toda persona con algún bien debe realizar. No solo es un trámite legal que le permite a la persona que lo realiza decidir sobre sus pertenencias, sino que también ahorra muchos conflictos a sus seres queridos una vez que no se encuentra más entre nosotros.

Sin embargo, es importante hacer notar que existen distintos tipos de testamento. Es por eso que hoy vamos a explicar brevemente cuáles son los tipos de testamento ordinario.

Dentro de estos se encuentran:

  • El testamento público abierto que se otorga ante un notario público de acuerdo a las disposiciones de las leyes.
  • El testamento público cerrado es aquel que puede ser escrito por el testador u otra persona si este se lo solicita. Para realizar este tipo de trámite es necesario que el papel donde sea escrito el testamento o el papel donde se contenga esté muy bien cerrado y sellado. Otra opción puede ser la solicitud de cerrarlo y sellarlo en su presencia y será exhibido al notario ante testigos.
  • El testamento público simplificado es donde dentro de la misma escritura de la adquisición de un inmueble para vivienda se establecen los herederos.
  • Por último, el testamento ológrafo. Este es escrito por puño y letra del testador, pero es importante entregarlo con la autoridad competente para que produzcan efecto.
Estos son los tipos de testamentos que pueden realizar las personas. También existen los denominados testamentos especiales, pero los abordaremos en otra ocasión.

Si necesita realizar uno de estos trámites o darle validez a sus documentos acuda a la Notaria Pública 95 y con su titular el Lic. Jorge H. Carpio Mendoza.